La Prosperidad del Varón Bendecido. “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.” Salmo 1.2 (RVR60)

Dios nos lio Su Ley para nuestro beneficio

¿Qué es la Ley? Ley, algo que Dios a dispuesto, que ha enunciado que ha dictado como el creador y legislador del universo.

Dios nos creó y nos dio un manual

Las repuestas que buscamos, las encontramos en su ley

Meditar, significa recordársela a sí mismo

Pensar de manera profunda poniendo mucha atención en la Palabra de Dios en relación a mi vida con el propósito genuino de ponerlo por obra.

El hombre espiritualmente “feliz” está caracterizado por la constante contemplación y asimilación de la Palabra de Dios para dirección moral y en obediencia. (MacArthur, J. (1997). Biblia de Estudio MacArthur)

Puede deleitarnos la lectura de la biblia porque tiene riqueza literaria, pero no habla de ese deleite

El deleite no es por la lectura sino que a través de la biblia conocemos a Dios, el cual nos deleita.

Se Deleita En Meditar Aunque Este Ocupado

El salmo 1 lo escribió un rey ocupado, con muchas cosas de estado que resolver.

Cuando dice que medita de día y de noche, no está hablando de una persona que vive apartado de la sociedad, enclaustrado en un monasterio en el alto de una montaña dedicado exclusivamente a la oración y a la contemplación.

Este hombre vive en el mundo real, enfrentando problemas y dificultades reales, pero el consejo de Dios revelado en su palabra se encuentra constantemente en sus pensamientos.

Este hombre lee, estudia, memoria la biblia, el sabe que eso debe ser una prioridad en su vida.

Nunca puede estar tan ocupado como para descuidar ese alimento que su alma necesita.

Por sobre todo este hombre medita sobre la Escritura.

Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10.42 (RVR60)

María “escogió” la mejor parte… no es que María era así, sino que escogió en ese momento la mejor parte. Es un asunto de escoger, es a que tú le das valor.

Meditar en las Escrituras es la marca de un verdadero creyente

Meditar en las Escrituras es la marca inconfundible de una persona que ha nacido de nuevo.

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.” Juan 14.21 (RVR60)

“Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Juan 14.23 (RVR60)

Meditar en las Escrituras es el más claro indicador de la salud de un creyente.

Así como la salud de un niño es proporcional a su apetito, así también la salud espiritual de un creyente es proporcional al apetito que tenga de la Palabra de Dios.

El creyente saludable ama la Escritura y se deleita en ella

“desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.” 1 Pedro 2.2–3 (RVR60)

La Obediencia de las Escrituras nos lleva a la Felicidad

“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.” Salmo 1.3 (RVR60)

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Josué 1.8 (RVR60)

Cuando creemos lo que dice en su ley y la obedecemos podemos ser felices.

La obediencia nos trae la felicidad, descanso tranquilidad, estabilidad emocional.

Dos actitudes equivocadas hacia las Escrituras que nos quitan las bendiciones: Ignorarla y desobedecerla

Las cosas malas que nos han pasado en la vida son por haber ignorado las Escrituras o por haberla desobedecido

Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre. Deuteronomio 4.39–40 (RVR60)

He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido. Deuteronomio 11.26–28 (RVR60)

Cuando Meditamos podemos preguntarnos: ¿Hay un pecado para evitar? ¿Hay una promesa para recibir? ¿Hay una victoria para ganar? ¿Hay una bendición para recibir? ¿Hay una verdad para aprender? ¿Qué puedo aprender de este texto?

¿Qué debo hacer con las Escrituras?

Estudiar, Obedecer y Enseñar

Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos. Esdras 7.10

Así fue porque Esdras había decidido estudiar y obedecer la ley del Señor y enseñar sus decretos y ordenanzas al pueblo de Israel. Esdras 7.10 (NTV)

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